
La realidad virtual como terapia, consiste en inducir al paciente en un mundo tridimensional que es generado por un ordenador. El paciente experimenta algo similar a una película en 3D, con la diferencia que se encuentra en consulta con el psicólogo.
El paciente recibe estímulos por diferentes vías: visual, auditiva, táctil e incluso, olfativa y, para introducirlo en el mundo virtual, se emplean generalmente cascos y guantes especiales, pantallas de proyección, etc. Todo está pensado para lograr el máximo realismo posible en un entorno controlado y con la presencia de un especialista.
Durante el tratamiento, se crea un entorno relacionado con el problema psicológico que padece la persona. De este modo, el paciente se puede enfrentar a sus miedos de forma segura. Para alguien con pánico a hablar en público, se puede generar un entorno virtual con un auditorio formado por varias personas. El paciente habla ante ellos y aprende a manejar su ansiedad gradual y progresivamente. Primero se enfrentará a una concurrencia poco numerosa y, a medida que gane confianza, hablará ante más individuos.
El terapeuta puede ayudar a cambiar los pensamientos negativos como: "estoy haciendo el ridículo", "se van a reír de mi", etc. Por otros positivos y mas realistas. Además, tiene un control completo sobre toda la sesión de exposición. "Podemos hacer que en la audiencia virtual haya más o menos público o controlar las reacciones del mismo. Ello significa que podemos adaptar el nivel de dificultad al ritmo del propio paciente.
Muy bien tus artículos pero debes entregarlos dentro del tiempo asiganado
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